Por Mariano Bernardez, CPT., PhD.
Board Director ISPI International,
Washington
Ocurre todo el tiempo en nuestras
organizaciones: imaginemos a un cajero de supermercado tratando de aplicar las
técnicas de buen trato al cliente aprendidas en un curso durante las 8 o 10
horas de su turno de trabajo, mientras debe controlar el vuelto, evitar colas y
demoras y ayudar con el empaque. Pensemos en un auxiliar de embarque que
intenta aplicar una nueva norma aprendida en un curso de control de equipaje
mientras recibe presión de su supervisor para no demorar el embarque y evitar
retrasos en el vuelo. O puede tratarse de un empleado nuevo que termina todas
sus tareas dentro del horario para luego descubrir que quienes no lo hacen
cobran horas extra. En todos estos casos, los malos resultados de desempeño
suelen atribuirse a la capacitación, y la solución suele ser... enviar a los
empleados a un nuevo curso.
En su esfuerzo por lograr resultados y ser
competitivas, las organizaciones suelen recurrir a la capacitación sin tener en
cuenta otros factores. Implementar "soluciones" aisladas, sin un enfoque
sistémico suele conducir al fracaso, como por ejemplo, cuando una organización
lanza un sistema de gestión del conocimiento orientado en teoría a dar acceso
amplio a la información sin modificar normas y prácticas que lo limitan, como
estructuras jerárquicas rígidas o competencia entre departamentos por
prioridades o recursos. Imaginemos combinar capacitación para el trabajo en
equipo con un sistema de remuneraciones y premios basados en objetivos
individuales de corto plazo. O lanzar un sofisticado curso multimedia para
empleados a cargo de atención telefónica... cuyo ámbito de trabajo no permite
interrupciones a la atención del teléfono.
Desafortunadamente, usted mismo a este punto
de la lectura, ya sea responsable de capacitación y recursos humanos o
simplemente participante en alguna de estas experiencias podría fácilmente
agregar muchos más ejemplos.
La tecnología de la performance
humana o HPT propone
ver el desempeño como el resultado de un sistema de múltiples factores que se
afectan recíprocamente.
Tom Gilbert (1978), uno de los pioneros de la HPT identificó ocho factores clave en todo
sistema de performance:
1.
Estándares claros, conocidos y coherentes
2.
Feedback oportuno y relevante
3.
Recursos,
tecnología y métodos de trabajo adecuados
4.
Incentivos
coherentes (económicos y no económicos) ligados al desempeño deseado
5.
Formación
sistemática orientada al desempeño deseado
6.
Perfiles y
capacidades intelectuales, sociales y emocionales coherentes con los
requerimientos
7.
Ambiente de
trabajo que provee seguridad y respaldo para la tarea
8.
Consecuencias
(premios y castigos) alineadas con el desempeño deseado
Figura 1: Modelo de sistema
de desempeño (Tom Gilbert, 1978)
Durante varios años, ISPI ha pedido a más de 3.500 gerentes
y empleados en diferentes organizaciones que nos indiquen cuáles de los ocho
factores serían los más importantes para mejorar su desempeño y el de sus
colaboradores. En diciembre del año pasado repetimos la experiencia en Buenos
Aires con dos grupos de gerentes y profesionales de empresas argentinas, y hemos encontrado los mismos
resultados:
Si consideramos que el factor conocimientos representa un 10.5 %, no
puede sorprendernos que la capacitación aislada de otras medidas fracase tan
frecuentemente.
El enfoque HPT se basa en los siguientes principios:
1.
Foco en
resultados y estándares claros y compartidos
2.
Enfoque
sistémico, trabajo interdisciplinario e inter-área con un modelo compartido
3.
Sostenibilidad
basada en management y feedback coherentes y continuos
Para ello, la
metodología HPT sigue cuatro pasos clave:
1.
Diagnóstico
integral de necesidades, basado en identificar brechas entre el desempeño
deseado y el actual, no simplemente falta de conocimientos.
2.
Análisis de las
causas de estas brechas, abarcando los siete factores
3.
Intervenciones múltiples, coordinadas
4.
Retroalimentación
con estímulos y gerenciamiento que sostengan el nivel de desempeño en el largo
plazo.
Figura 2: Pasos en la metodología HPT
La Sociedad
Internacional para la Mejora de la Performance,
ISPI, capacita
a profesionales de recursos humanos y todas las áreas funcionales en HPT a
través de sus capítulos locales, como el recientemente formado ISPI Argentina.
Referencias
-
Spitzer, Dean: Super motivation: a
blueprint to energizing your organization from top to bottom, AMACOM,
1995
-
Mager, Robert F.and Peter Pipe: Analyzing
performance problems or you really ougtha wanna, The Center for
effective performance, 1999
-
Bernárdez, Mariano - From e-Training to
e-Performance: using online learning to work, Educational Technology,
January 2003 (http://www.expert2business.com/Docs/ePerformance2.htm)
-
Bernárdez, Mariano - Start small, big change - American
Management Association Management Review, June 1997 (http://www.expert2business.com/Docs/AMATOC.htm)
-
Bernárdez, Mariano - How to create
an e-Learning culture: tools and techniques, ISPI Conference 2002,
session paper (http://www.expert2business.com/Powerpoint/ISPI2002Mariano%20BernardezApril25Sessionhandout_files/frame.htm)
-
Bernárdez, Mariano - Nuestro e-Learning, sirve para aprender ? Algunas claves para
que su inversión retorne en resultados, Performance Improvement Global
Network, May 2001 (http://www.expert2business.com/Docs/Neltoc2frame.htm)
|